sábado, 8 de noviembre de 2014

La nueva Ley de Caza de Aragón simplifica los trámites y se actualiza desde el año 2002

       La simplificación de algunos elementos relacionados con la caza como la tipología, los instrumentos de gestión de los cotos y la obtención de las licencias, son algunas de las principales novedades del Proyecto de Ley de Caza de Aragón aprobado en Julio del 2014.
     También se busca acabar con algunas indefiniciones legales como cazar en zonas de seguridad o el transporte de piezas abatidas y concretar el pago de los daños producidos en accidentes de tráfico por algunas especies.
     La caza es uno de los principales recursos económicos del medio rural aragonés, con más de 50.000 practicantes. Existen unos 1.400 cotos, que ocupan 4,3 millones de hectáreas.

MEJORAS
   Con esta modificación se quiere mejorar las tramitaciones administrativas que deben completar los cazadores, incluida la gestión de los terrenos cinegéticos; facilitar el relevo generacional; resolver el problema que se genera como consecuencia de los accidentes de tráfico producidos por las especies cinegéticas; favorecer la relación entre los intereses agrarios y los relacionados con la caza y actualizar el funcionamiento de las reservas de caza que tutela el Gobierno de Aragón.
   El desarrollo de estas novedades supondrá que solamente exista una figura de coto desde el punto de vista de la caza de especies, es decir, que no habrá cotos de caza mayor y menor diferenciadas. La simplificación de los trámites apunta también a la creación de una única licencia, con la posibilidad de obtener una licencia de caza interautonómica, válida para cazar tanto en Aragón como en otras Comunidades Autónomas cuando existan los instrumentos jurídicos que lo hagan posible.
   
SEGURIDAD
   El Proyecto hace especial énfasis en la seguridad durante las cacerías, sobre todo en el momento del abatimiento de la pieza, y como práctica excepcional se permiten los dispositivos para iluminar los blancos, en el caso de esperas nocturnas por daños a la agricultura.
   En cuanto al transporte de especies cinegéticas vivas, el nuevo texto recoge que sólo las piezas de caza mayor que se transporten en vivo para su suelta en el medio natural o para su incorporación a granjas cinegéticas de Aragón requerirán identificación individualizada por un medio permanente.
   Respecto a la responsabilidad por daños de especies cinegéticas en la agricultura y la ganadería, además de los accidentes de tráfico por atropellos de especies cinegéticas, el proyecto de ley establece la declaración de la utilidad pública y el interés social de la caza derivados de la propia regulación y el control poblacional de las especies, con el objeto de disminuir o evitar daños agrícolas, forestales y ganaderos, así como accidentes de tráfico producidos por las mismas.

   Como ejemplo se recoge que el pago de los daños se fija solo en los casos de caza mayor colectiva (batidas), organizada el día del accidente o doce horas después y a 1.000 metros de la zona en que se haya cazado.

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