lunes, 23 de febrero de 2015

Tasca de nieve hasta en la cuerna


La supervivencia del conejo silvestre peligra en algunas zonas de la Comunidad de Aragón

 
      Una variante de la enfermedad hemorrágica del conejo silvestre hace peligrar su supervivencia en algunas zonas de Aragón. En el último año, la abundancia de esta especie ha disminuido entre un 70 y 80% en el conjunto de la Comunidad. De esta forma, las áreas menos adecuadas para su presencia, como Albarracín, el Matarraña, el Campo de Belchite o el Bajo Aragón ven especialmente comprometida su continuidad.

     La situación es similar a la que se vivió tras el  brote de enfermedad hemorrágica de 1990, que condujo a índices de mortalidad superiores al 60%. Se sabe muy poco de esta variante, por lo que es difícil decir si es más grave que la anterior, una diferencia importante es que afecta a individuos muy jóvenes.
     Así, esta variante parece estar reemplazando a la clásica, siendo la principal causa de las muertes de conejos en la actualidad.
    El sector cinegético mira también atentamente la evolución de la epidemia, dado que la temporada de caza menor se ha visto notablemente afectada por la merma de la cabaña del conejo.
    
 Se originó a partir de la mutación de un virus no patógeno ya existente en la especie y en realidad es una hepatitis vírica que afecta a todas las funciones propias del hígado, incluida la de la coagulación de la sangre, por lo que produce
congestión y hemorragias en los órganos.     El virus se transmite por vía directa, a través del aire, por contacto directo o bien a través de excrementos y otras secreciones, objetos contaminados y por artrópodos como las moscas, que pueden actuar como transportadores del virus. El curso de la enfermedad es muy rápido y los animales pueden morir en pocas horas sin mostrar síntoma alguno.
      En su versión clásica, actúa contra ejemplares de más de ocho semanas de vida y apenas causa bajas entre los individuos más jóvenes. Sin embargo, la nueva cepa sí afecta a los jóvenes e incluso a gazapos de solo unos diez días. 




El conejo en Aragón

      Aunque haya puntos en los que se hace necesario autorizar controles para minimizar los daños que producen sobre la agricultura,como puede ser el caso de Muel o de Zuera, otras zonas menos adecuadas, donde ya estuvo a punto de desaparecer tras el primer brote de enfermedad hemorrágica, las poblaciones de conejo se han mantenido en niveles muy bajos e incluso han disminuido.
     Estas se localizan a lo largo del Sistema Ibérico, en las áreas más elevadas de la sierra de Albarracín, Jiloca y Comarca de Calatayud, el Matarraña, Cuencas Mineras y las zonas con menor cobertura arbustiva del Campo de Belchite y el Bajo Aragón.

     El conejo es considerado una especie básica en los ecosistemas mediterráneos ibéricos, ya que numerosas especies se benefician de su presencia.
     Está marcada disminución del número de ejemplares observado en Aragón preocupa de forma especial al sector cinegético que, es el conejo uno de sus objetivos más importantes en cuanto a caza menor.
    De esta forma, la presión cinegética sobre la liebre o la perdiz se ha multiplicado, haciendo que también baje ostensiblemente su presencia en Aragón.