lunes, 29 de abril de 2013

La caza de la cordorniz

       Ya estamos en el mes de Mayo y la codorniz empieza a entrar en España procedente de África y parece que con estas lluvias pinta bien la cosa, no era así hace una semana, pues aquí en el valle del Jiloca no había llovido nada esta primavera.
      Sabemos que la codorniz es un ave migratoria, esta suele hacerlo en pequeños grupos, la querencia es buscar campos con mucha vegetación y humedad, suelen criar en zonas más adelantadas y  buscar siembras de trigo, cebada o forraje, prefiriendo una vez que nacen sus crías las zonas de trigo por ser su comida favorita. El cazador a la hora de la caza debe predominar sobre las rastrojeras de trigo que se identifican por restos de espigas en las orillas o en el suelo.
     El primer día suelen salir en cualquier parte del campo pero siempre en zonas con más vegetación donde abunda la paja, la orilla del ribazo, espacio con mas hierba etc. Cuando la zona se ha estado cazando durante unos días se encuentran en zonas de grandes ribazos, acequias, u otro tipo de siembras.


     El perro es el elemento fundamental e imprescindible, ya que sin él todos los conocimientos sobre la caza de este ave serán inútiles, aunque antiguamente cuando había tantas salían al paso del cazador, hace ya de mucho tiempo. El perro más adecuado es el de pluma  y si es de muestra mucho mejor así como pointer, setter o bracos, que batan terreno y provistos de grandes vientos.
     Es preciso evitar  que el perro se aleje de nosotros pues aunque nos haga la muestra no siempre la codorniz se aguanta y en ese caso puede estar fuera de nuestro alcance, lo de llevar varios perros depende de lo bueno que sea nuestro perro si es así con uno basta, si son flojos dos nos ayudaran a batir más terreno y las sacaran o espantaran a base de vueltas. Debemos observar si cazan conjuntamente o se molestan en este caso sacar primero uno y luego el otro, de no ser que uno aprenda del otro.
      La caza de la codorniz es muy bonita para el cazador y el perro por la cantidad de lances que suelen ofrecerse con respecto a otro tipo de caza, deberemos buscar en las zonas más frescas normalmente donde hay rastrojeras con mucha hierba, ribazos, puntas de bancal o al final de la jornada  en las acequias que serán sus puntos de refugio donde se aplastan y no salen hasta que no las pisas o el perro casi les muerde. Por eso hay que cazarla despacio que lo puede hacer un cazador cojo y un perro viejo y la codorniz se irá recorriendo y cuando llega a la orilla saltara.


     Las altas temperaturas del mes de agosto, que es la temporada de la desveda hace que la caza se haga por la mañana temprano o por la tarde cuando refresca, esto hará que el perro y nosotros aguantemos mejor la jornada y las codornices no se aplasten tanto.
    Las cualidades olfativas del perrose ven netamente mermadas por el calor, pero la codorniz es pieza de verano y España es tierra calurosa, dos condiciones que no podemos cambiar. Cuando trabaja en un día muy caluroso nuestro perro debe compensar la alta temperatura exterior mediante transpiración, que en el perro se produce por la boca. Con calor extremo el perro jadea, respira más por la boca y menos por la nariz, lo que limita su capacidad de tomar vientos como consecuencia de su propio cansancio.

   En cuanto al disparo suele ser fácil aunque siempre se va alguna a unos más que a otros cuenta la rapidez y la puntería normalmente se caza con escopetas del calibre 12 con los chokes abiertos, poca carga y perdigón pequeño generalmente del 10 ya que la codorniz se derriba con pocos perdigones por lo que el tiro abre bastante.
     Por último decir que tenemos que tener cuidado con la picadura de la víbora a nuestro perro, cuando están buscando sobre la hierba se pueden tropezar con alguna y picarles lo notaremos por una gran inflamación en el morro o el cuello, deberemos hacerle algún pinchazo y presionar  para que expulse el veneno y llevarlo al veterinario que le ponga un antídoto.



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