martes, 7 de noviembre de 2017

Decomisadas 5,5 toneladas de carne de caza mayor no aptas para el consumo


      El Seprona de la Guardia Civil ha decomisado en la provincia de Huesca 5,5 toneladas de carne de caza mayor que estaban dispuestas ya para su comercialización pese a no ser aptas para el consumo.  
      En el marco de la operación, encaminada a la detección y control de actividades irregulares en la recogida, transporte y comercialización de carne proveniente de animales de caza mayor, los agentes procedieron en la tarde-noche del pasado día 1 de noviembre a la inspección de las instalaciones de una empresa dedicada a la venta de carne de caza mayor ubicada en Sabiñánigo. El personal de la Paprona (Patrulla de Protección de la Naturaleza) de la Guardia Civil de Jaca constató la existencia de varios contenedores rebosantes de vísceras y cadáveres de jabalíes, incumpliendo con ello la normativa sanitaria, así como la existencia de multitud de canales de diversas especies en el interior de una cámara frigorífica, presentando algunos de ellos un "lamentable estado de conservación".


      Ante las múltiples deficiencia sanitarias observadas, precintó las instalaciones y a primera hora del día siguiente se llevó a cabo una inspección más minuciosa por parte de personal del Seprona de la Guardia Civil de Jaca y Huesca, acompañados de dos inspectores de Sanidad y Consumo de la DGA.
     En la misma encontraron 147 canales de distintos animales eviscerados (gamo, muflón, jabalí, corzo y ciervo), muchos de los cuales, por su apariencia, debían de llevar más de 15 días muertos, no pudiendo acreditar la trazabilidad y la lícita procedencia sanitaria de los canales.
    En la cámara frigorífica había junto a los animales en mal estado otros que aparentemente habían sido cazados más recientemente.
    Por los hechos expuestos, la autoridades sanitarias decretaron todas las canales como no aptas para consumo humano, siendo ordenada la destrucción de 147 animales, con un peso aproximado de unos 5.500 kilos. Además, el Seprona formuló denuncias a diferentes normativas del ámbito sanitario y de protección del consumidor que han sido remitidas a la Subdirección General de Sanidad y Consumo de la DGA en Huesca.


lunes, 6 de noviembre de 2017

Ecologistas en Acción pide a las Comunidades Autónomas que suspendan la temporada de caza.

    La falta de agua y la reducción de alimento de los últimos meses ha provocado que la mayoría de los animales no hayan tenido un adecuado periodo de reproducción y que buena parte de las especies cinegéticas estén en unas condiciones de debilidad que limitan su capacidad de huída. En estas condiciones ventajosas y con notable impacto sobre las especies cinegéticas se ha iniciado una nueva temporada de caza. Aunque algunas federaciones de caza han realizado tibias recomendaciones para moderar la presión cinegética, estas han caído en saco roto y los campos se han llenado semana tras semana de cuadrillas, monterías y ganchos que no están dando tregua a la fauna cinegética.
     Ante estas circunstancias, Ecologistas en Acción reclama a las Comunidades Autónomas que suspendan de forma temporal la temporada de caza, incluso aunque empezara a llover próximamente, ya que el daño a las poblaciones cinegéticas ya es inevitable y es necesario que se recuperen. Hacen este comunicado:
La sequía tiene consecuencias directas sobre las especies cinegéticas, como son la baja productividad y la debilidad de los animales.
Las administraciones autonómicas tendrían que haberse anticipado al impacto que están teniendo sobre la fauna tanto las altas temperaturas como la situación actual de sequía y retrasar el inicio de la temporada de caza.
      Especialmente grave es la situación en los cotos intensivos, cuarteles de caza comercial y escenarios de caza, donde con la excusa de que se sueltan animales de granja se permite cazar con más intensidad, durante más tiempo y sin distinción de si se dispara a animales salvajes o de criadero.
Las Consejerías y Direcciones Generales responsables de la gestión de la caza iniciaron la temporada de caza sin prever esta situación o, al menos, sin tomar medidas para controlar esta situación, lo que es sin duda una irresponsabilidad. La legislación de caza y de conservación de la naturaleza les obliga a actuar en situaciones meteorológicas excepcionales, decretando la suspensión de la caza si fuera necesario, y evitando los llamados días de fortuna, como son los de sequía prolongada. Esta situación pone de manifiesto, una vez más, la capacidad del sector cinegético para autogestionarse y la de las Comunidades Autónomas para cumplir sus cometidos más básicos.


miércoles, 1 de noviembre de 2017

Rescatan a una cabra montés que cayó en un pozo de Villarluengo



        La Guardia Civil y agentes de protección de la naturaleza del Gobierno de Aragón rescataron el domingo un ejemplar de Cabra Montés (Capra Pyrenaica) que se había caído accidentalmente en el interior de un pozo de unos tres metros de profundidad situado en el término municipal de Villarluengo. Sobre las 09:40 horas un vecino de la localidad del Maestrazgo que se encontraba en las inmediaciones del pozo descubrió que una cabra montés macho se encontraba en su interior, muy estrecho y profundo que hacía imposible que el animal saliera por sus propios medios.

Pozo estrecho y de 3 metros de profundidad

     Pese al enorme estrés al que estaba sometido el animal, la pericia de los guardias civiles del Puesto de Mosqueruela y de los APN desplazados a la zona permitió extraer al animal del pozo y devolverlo a su hábitat en perfecto estado de salud sobre las 12:30 horas de ese mismo día.


lunes, 30 de octubre de 2017

Los ecologistas piden suspender la caza de la tórtola y la codorniz en Aragón


     La organización ecologista Seo/BirdLife solicitará formalmente que se excluyan de la caza en Aragón de la codorniz y la tórtola europea debido a su grave situación en toda Europa.
La solicitud la presento en la reunión  del  día 26 celebro el Consejo Regional de Caza de Aragón en la que se dará informe de la propuesta de orden de vedas que regirá durante la temporada de caza 2017/2018.
     En una nota de prensa, SEO/Birlife explica que la tórtola europea es una especie migratoria, por lo que los esfuerzos de conservación, que ya se han adoptado en Canarias y en Castilla-La Mancha, deben incluir la totalidad de su área de distribución.
La organización basa su petición en el paulatino y continuo declive de las poblaciones de estas especies en España y el alarmante descenso en Europa, y de acuerdo a la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, que en su artículo 62 prevé que el ejercicio de la caza se regule de modo que queden garantizados la conservación y fomento de las especies cinegéticas y a lo que, a su juicio, debería contribuir el Gobierno de Aragón.
      De acuerdo con los datos del Programa Sacre, a nivel nacional ambas especies están sufriendo un declive continuado con una reducción del 25,4 % en el caso de la tórtola europea y de 62,1 % en el caso de la codorniz, para el periodo 1998-2014.
En el caso de la tórtola europea, su grave estado de conservación a nivel global ha llevado a que la propia Comisión Europea, en aplicación de las directivas europeas, esté instando a los estados miembros a tomar medidas, por lo que el Gobierno Español solicitó su inclusión en el Catálogo Español de Especies Amenazadas con la Categoría de Vulnerable, sin resultado hasta la fecha, según la organización.
Situación que, advierten, obliga a tomar medidas para proteger y conservar estas especies y entre ellas a que la caza no comprometa los esfuerzos de conservación que deben realizarse en toda su área de distribución.
       Desde la década de los años 90 la superficie agraria de sistemas tradicionales de herbáceos de secano en Aragón ha disminuido principalmente a causa de las transformaciones en regadío y muchos hábitats han sido modificados por las concentraciones parcelarias, que destruyen los linderos y la diversidad paisajística y de sustratos de alimentación y nidificación, de los que dependen la tórtola europea y la codorniz común.
A esta situación se sumaría el uso generalizado de plaguicidas y herbicidas que reducen también la disponibilidad de recursos tróficos para ambas especies.
Según SEO, también desfavorece la conservación de estas especies la excesiva presión cinegética que soportan sus poblaciones, especialmente durante el periodo de caza de la media veda que se inicia durante la segunda quincena de agosto y que coincide con el final de la época reproductora de ambas especies y en la que se pueden abatir más individuos que los que las poblaciones naturales son capaces de producir en sus nidadas.
Los ecologistas consideran que las administraciones autonómicas y central deberían aprobar un plan de manejo de estas especies y sus hábitats que contemplara cambios en las prácticas y gestión de los hábitats agrícolas.

     Entre ellas, respetar setos y mosaicos en las concentraciones parcelarias y recuperar los linderos que se han perdido durante las dos últimas décadas, minimizar el uso de herbicidas e insecticidas en Red Natura 2000 y en zonas de tórtola y codorniz y crear bandas perimetrales sin tratamiento o destinadas a leguminosas de secano.