miércoles, 27 de noviembre de 2013
Munición de Plomo
En estas fechas se debate en
Europa el futuro de la munición de plomo, y el debate está servido ya que las
posturas son varias.
Por una
parte están los defensores de prohibir la utilización de munición de plomo solo
en humedales, España es partidaria de esta postura. La postura opuesta es la
prohibición total de la munición de plomo
Está claro que la
munición de plomo es contaminante, eso no lo quita nadie, por eso todos somos
partidarios de prohibirla en humedales. Prohibirla en su totalidad es donde nos
tendremos que centrar.
Los cazadores no
somos personas radicales que no escuchan, a pesar de que algunos nos califique
así, los cazadores somos conscientes de que el plomo es contaminante y toxico
para la salud.
La dificultad
radica en encontrar un material que sustituya al plomo, que nos ofrezca
garantías de seguridad, ya que el acero no las cumple por rebotar estos vagos y
ser peligrosos. Segundo escoyo encontrar un material que no contamine y tercero
que sea rentable, de nada nos sirve si nos encuentran un material, que sea
seguro y no contaminante, si no podemos pagarlo.
Esta cuestión es de
una reflexión importante y necesaria, para poder guiar la caza hacia una vía
más respetuosa con el medio ambiente, porque tenemos que recordar que los
principales interesados en conservar el medio ambiente somos nosotros, sin él
no hay caza eso está claro.
Yo si me ofrecen una
munición que aunque sea ligeramente más cara, sin pasarse, y sea respetuosa con
el medio ambiente, cambiare mis cartuchos para ser un cazador responsable, como
tenemos que dar a entender a la sociedad, la cual recordemos como ya venimos
denunciando, nos ve como los malvados del campo.
Empezaremos por
recoger las vainas de los cartuchos que tan poco estarían mal ya que el plomo
difícilmente lo podemos recoger aunque el monte es muy grande y de no ser
acuíferos no creo que tenga tanta importancia, pues la munición de acero seria
más cara y peor.
viernes, 22 de noviembre de 2013
jueves, 21 de noviembre de 2013
miércoles, 20 de noviembre de 2013
Parásitos en los perros
El tratamiento antiparasitario es ya una
práctica conocida y en el mercado existen numerosos productos, lo que supone
una gama de ofertas que no sólo debemos de conocer, sino escoger aquella que mejor y mayor eficacia
tenga para nuestro perro y también para nosotros mismos.
El tratamiento más eficaz
para controlar los parásitos es, sin duda alguna, el preventivo. Éste es la
mejor de las armas, tanto por su eficacia como por su comodidad y economía.
Pero el tratamiento preventivo no debe relajarnos en la vigilancia de los
signos y síntomas que nos alertan sobre la presencia de las indeseables
criaturas, que provocan no pocas molestias, sino que pueden ser la puerta de
entrada de otras enfermedades mucho más nocivas para nuestros perros. Pueden
ser externos o internos.
Parásitos externos
Parásitos internos
Pulgas
Los principales parásitos que podemos ver
son los externos y uno de los más conocidos son las pulgas. Generan reacciones a su picadura, apareciendo
puntos de dermatitis que puede llegar en fases alergénicas a una reacción
sistémica que puede ser grave. A su vez, pueden trasmitir otras enfermedades y
parásitos.
El tratamiento de control
de las pulgas debe ir encaminado a dos frentes. El empleo de insecticidas en
forma de ampollas y/o collares antiparasitarios para el tratamiento sobre el
perro, en una combinación doble de ambas formas, garantiza la eficacia.
Garrapatas
Otras de las formas más frecuentes de
parasitosis externas son las garrapatas que, necesitan un huésped para vivir de
la mayoría de los vertebrados terrestres y existen allá donde haya animales. Se
alimentan de sangre y trasmiten una gran variedad de enfermedades. Su
tratamiento preventivo y curativo es compatible con el ya descrito para las
pulgas y de eficacia también contrastada.
Ácaros
Los ácaros de la sarna son parásitos microscópicos que se
establecen sobre la piel del perro. Estos ácaros causan irritación de la piel,
pérdida de pelo y costras. Si la enfermedad no es tratada, puede producir otros
trastornos orgánicos y el perro puede llegar a morir.
Parásitos internos
Los parásitos internos son pequeños organismos vivos
que se alimentan de otros organismos vivos. Los parásitos internos más
frecuentes son los gusanos o lombrices. Los hay de dos tipos: redondos y
planos.
Los gusanos se localizan en el intestino del
can y se alimentan de la sangre y de los nutrientes que encuentran allí.
Los daños que causan pueden ser muy variados y tener
graves consecuencias, desde lesiones en los tejidos hasta obstrucción
intestinal, provocando infecciones graves e incluso ocasionando la muerte del
perro.
Los gusanos intestinales son difíciles de
detectar ya que no se observan síntomas en el perro hasta que la infestación
está avanzada. Y además la mayoría no se puede ver en las heces, "a simple
ojo", solo un porcentaje muy pequeño es visible para el ojo humano. Pero
el hecho que no los veamos no significa que no están, se detectan a través de
un análisis de heces.
Los síntomas más comunes son: disminución de
vitalidad, pelo sin brillo, pérdida de peso, vientre abultado, anemia,
trastornos de la fertilidad, etc.
Hay muchos productos en el mercado que
eliminan los parásitos intestinales ( Panacur para cachorros y Drontal o
Milbemax para perros adultos). Los productos comerciales vienen en
comprimidos, jarabes y pastas. Lo importante es utilizar un producto que cubra
el máximo tipo de gusanos posible.
Unos consejos básicos:
- Recoge siempre las heces de tu perro y tíralas a la basura.
- Lava las manos después de tocar o acariciar un perro.
- No dejes que te lame, al menos que este muy bien desparasitado.
- Desparasitar bien a tu perro significa tratarle cada 3 meses.
- Desparasitar bien a tu perro significa tratarle cada 3 meses.
domingo, 17 de noviembre de 2013
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