martes, 15 de noviembre de 2016

Esta primavera la DGA aprobara la vacuna antirrábica bienal

  
       La Federación Aragonesa de Caza (FAC) viene solicitando esta medida desde tiempo atrás. También aconsejan que la mediación se administre a los perros con esta cadencia de dos años, y no cada temporada, los propios laboratorios fabricantes. La actual normativa puede dar lugar a casos de sobre medicación


       La DGA tiene preparado el borrador de una orden en el que se contempla que la vacuna contra la rabia se administre en la Comunidad Autónoma a los perros de caza de forma bienal (cada dos años) y no cada temporada, que es como rige en este momento. El borrador de dicha orden que se adjunta a esta información en la parte que atiende a la vacuna antirrábica  responde, básicamente, a tres factores relevantes: las recomendaciones que efectúan los propios fabricantes de la vacuna, las prácticas que se vienen aplicando en otras comunidades autónomas de nuestro país y a una demanda formulada por la Federación Aragonesa de Caza (FAC), en representación del colectivo de cazadores, que en Aragón superan las cincuenta mil licencias. La obligación de vacunar con carácter anual podría conllevar riesgos de sobre medicación, ya que se trata de tratamientos que no son inocuos para los animales y que, en el peor de los casos, podrían incluso provocar una reacción anafiláctica en algún ejemplar. Entre las tres provincias aragonesas, destaca por número de vacunas la de Zaragoza, sobre todo por la cifra de cazadores de la capital, aunque es cierto que en el mundo rural hay jaurías que pueden llegar hasta los cien perros. Le sigue la provincia de Huesca y, finalmente, la de Teruel. Tan solo Madrid, Cantabria, Andalucía y Baleares mantienen un periodo anual para la administración de vacunas. Por contra, hay otras comunidades en las que ni siquiera es obligatorio vacunar a los perros de caza: el País Vasco, Cataluña y Galicia. En estas autonomías se sigue tratando la rabia como una enfermedad extinguida a efectos prácticos. 


domingo, 6 de noviembre de 2016

Las visitas a la berrea en Orihuela se incrementan en un 40% este otoño


       Un total de 250 personas han participado este año en las visitas a la berrea que se han realizado desde la Oficina de Turismo de Orihuela del Tremedal. Esta cifra supone un incremento con respecto al año pasado de en torno al 40% y eso que este otoño no ha sido bueno para escuchar a los ciervos a consecuencia de la sequía.
      Las visitas se inician en el Centro de Interpretación de la Reserva de Caza Montes Universales que hay en la localidad, donde una guía ofrece información sobre los ciervos, sus formas de vida y apareamiento. De ahí se trasladan todos al monte, donde desde hace unos años hay un instalado un hide o caseta que posibilita una óptima observación de los animales pero evita molestarlos. Desde allí los participantes tienen la oportunidad de observar a los ciervos y escuchar los bramidos que emiten los machos para llamar a las hembras.




       La berrea se prolonga en los Monte Universales entre el día 15 de septiembre y el 15 de octubre, pero se trata de fechas aproximadas porque puede adelantarse, retrasarse o ampliarse en función de la climatología, como comentó la alcaldesa.
     Hay que destacar que siempre estas visitas se hacen y se deben hacer con la máxima delicadeza y respeto a los animales, que están en su época de apareamiento y que el número de personas por visita es muy limitado para evitar molestar a los ciervos.
      Por eso, en los recorridos nunca se admite a más de una quincena de participantes, algo que limita mucho el número de usuarios puesto que el bramido de los ciervos solo se escucha al atardecer.
       Las visitas que se llevan a cabo durante la berrea son una buena excusa para conocer el entorno de Orihuela y también la gestión de la reserva de caza, que este año cuenta con un excedente de animales de 1.425 ejemplares que serán sacrificados durante la temporada 2016-2017 según concretó la responsable municipal. El control de la población se lleva a cabo para evitar daños masivos en los cultivos.


miércoles, 2 de noviembre de 2016

UAGA denuncia el aumento de daños de los jabalís en los cultivos


La Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (Uaga-Coag) advirtió a los agricultores, ante el inminente comienzo de la campaña de siembra, que presten atención a los daños causados en los cultivos por especies cinegéticas, no sólo para la reclamación de los daños sufridos sino también para que la Administración tenga un mejor conocimiento de las zonas y cultivos afectados. De esta forma, la organización agraria destacó que se podrán ajustar correctamente las medidas a adoptar.
El inicio del nuevo año agrícola lleva consigo las primeras siembras, que deben conducir a la nascencia del cereal. Las semillas y los brotes nuevos son un alimento muy apetecido para diversas especies cinegéticas, como el conejo o el jabalí. Además, Uaga señaló que también se ha observado una mayor presencia de cabras silvestres y corzos en los montes.
La organización agraria recordó a los agricultores que, para obtener indemnización por daños en los cultivos, deben poner en conocimiento de la sociedad de cazadores su existencia en un plazo de diez días desde que se producen.
Esta medida, "que supone una carga para el perjudicado por los daños", fue muy criticada por Uaga durante la tramitación de la Ley de Caza, pero se encuentra en vigor. Por tanto, la organización agraria pide a los agricultores que estén atentos en estas fases iniciales para que puedan advertir los daños y conseguir el doble objeto de que puedan reducirse y, en todo caso, percibir la oportuna indemnización.
Por otra parte, Uaga recordó que el Plan cinegético de la presente campaña permite ampliar las capturas de ejemplares, una medida que la organización valoró como "muy acertada".
Desde Uaga, se solicitó a la Administración autonómica y a las sociedades de cazadores la realización de un estudio sobre las poblaciones de las diferentes especies para combinar medidas que eviten los daños a los cultivos y rebajar el importe de las indemnizaciones.

Por último, desde la organización agraria se insistió en la importancia de la colaboración y el trabajo conjunto de agricultores y cazadores. Fruto de esta colaboración de ambos colectivos se ha conseguido que el plan cinegético de la presente campaña permita ampliar las capturas de individuos, ya que este año la tardanza del frío y las nieves han provocado que muchas crías sobrevivan y causen accidentes de tráfico además de los citados destrozos en los campos.