jueves, 15 de septiembre de 2016

Arrestado un cazador furtivo en Jabaloyas


        La Guardia Civil detuvo el pasado 10 de septiembre a una persona cerca de Albarracín como supuesta autora de un presunto delito de caza al matar a un jabalí sin tener los permisos para ello.

     Según informan fuentes de la Guardia Civil, los agentes del Puesto de Cella recibieron a la 1.10 de la madrugada del sábado un aviso de la Central Operativa de Servicios comunicando que un vehículo sospechoso había sido avistado merodeando sospechosamente por los caminos próximos a la localidad de Jabaloyas (Teruel).

     Acto seguido, los guardias civiles establecieron un dispositivo de servicio para la detección del vehículo sospechoso, el cual fue interceptado una hora después en una carretera del término de Albarracín. Realizado un registro del vehículo se pudo comprobar que transportaba en el maletero un jabalí de unos 80 kilos con una herida sangrante reciente, un rifle marca Browning de 7 mm de calibre de su propiedad y un cargador con varios cartuchos metálicos.  






      

   Cuando los agentes requirieron al conductor y único ocupante del vehículo para que aportara la autorización de espera y la del coto para el legal ejercicio de la caza, comunicó que carecía de todo ello, por lo que fue detenido como presunto autor de un delito relativo a la protección de la fauna (delito de caza).

       El jabalí fue decomisado y el rifle depositado en la Intervención de Armas de la Comandancia de la Guardia Civil de Teruel. Las diligencias instruidas y la persona detenida han sido puestos a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 3 de Teruel.

       Desde la  Guardia Civil se recuerda que para ejercer la caza son imprescindibles los siguientes requisitos: estar en posesión de las correspondientes autorizaciones (licencia de caza de Aragón, permiso del terreno cinegético, seguro, licencia de armas y guías de pertenencia de las armas que porte); que sea período y horario hábiles para la caza; no incumplir los preceptos que regulan el deporte cinegético de la caza (ley de caza de Aragón y orden de vedas anual), prestando especial consideración con las medidas de seguridad en el porte de las armas; y los perros que acompañen a los cazadores deberán estar documentados (cartillas, Chip, etc.).



Un jabalí entra en una playa y ataca a varios niños


miércoles, 7 de septiembre de 2016

Normativa actual sobre la vacunación antirrábica en Aragón

  
No existe una normativa general, a excepción de la ley sobre perros de guarda y defensa. Cada Comunidad Autónoma se rige por su propia normativa. En muchos casos los Ayuntamientos son los que articulan los mecanismos reales de regulación.
Existen comunidades que la normativa es cada dos años e incluso hay alguna que la considera voluntaria y no obligatoria, tal como Galicia y el País Vasco, aunque eso parece excesivo pues después de estar erradicada la rabia podría introducirse otra vez a través de las fronteras, científicamente está demostrado que la vacuna antirrábica para perros es efectiva durante dos años pero hay intereses económicos que no quieren que sea bianual.


        Aunque hace tiempo que se publicó en un periódico de caza que se manda a las Federaciones de caza y cazadores federados de Aragón que la vacuna antirrábica para perros que es obligatoria anualmente a partir de enero pasaría a ser bianual es completamente falso hoy por hoy, si que hubo una petición por parte de los cazadores y de un partido político para cambiarlo a bianual pero no llego a aprobarse por el Gobierno de Aragón y actualmente no hay ninguna modificación en el BOA que algo haya cambiado.




Vacuna antirrábica: Obligatoria (anual)
Identificación: No Obligatoria
Seguro Responsabilidad Civil: Voluntario (obligatorio en caso de razas potencialmente peligrosas)
Más información: Gobierno Aragonés. Dpto Sanidad. Tel 976-714000. Dpto de Agricultura Tel 976-715339. Colegio Oficial de Veterinarios de Zaragoza Tel976-318533


viernes, 2 de septiembre de 2016

La caza puede ser un negocio


         Como en toda actividad, deporte, hobbies (llámalo como quieras) que se preste, siempre hay empresarios y emprendedores que intentan generar negocios en torno a dichas actividades. Esto es totalmente legítimo, e incluso esencial, pues que, por ejemplo la caza, genere dinero es algo muy positivo para las áreas cinegéticas, pues se podrá invertir dinero en estos cotos para así mejorar las condiciones del monte, e incluso para los pueblos cercanos, pues son muy comunes los desayunos pre-cacería en la cafetería del pueblo y demás... Cómo he dicho, esto es totalmente legítimo y positivo para el mundo cinegético. Ahora bien, ya no es tan legítimo ni tan bueno, sobre todo para el monte, cuando se sobre explota la actividad cinegética, cuando el control no es suficientemente exhaustivo o cuando no hay una legislación clara entorno al negocio.
        Durante los últimos años he notado un enorme ascenso en la cantidad de "cacerías" que se ofertan, donde se asegura el abatir una enorme percha, o por lo menos tener la oportunidad de tirar mucho. Os hablo, en su mayoría, de la caza menor, y en especial de las sueltas de perdiz. En la provincia de Teruel en poco tiempo hemos pasado de no  tener ningún sitio de caza intensiva a tener 3 con sueltas de perdices  criadas en voladeros, que por otra parte es otra forma de compensar la caza de perdiz con la merma que sufren los cotos por la enorme sequía y el poco apoyo que tienen los cotos en cuanto a bebederos y comederos de estos animales, además del control de alimañas.


  
Los cazadores siempre nos quejamos de que hay que garantizar una buena genética en nuestras especies, que no hayan cruces con animales de granja, como ocurre con el cerdolí (cruce de jabalí y cerdo vietnamita) en el levante valenciano. Sin embargo, acabamos (hablando como colectivo cazador en general) acudiendo a sueltas donde se sueltan perdices de granja para abatirlas. 

Si queremos cazar perdices, tenemos que esperar y ponerle mucho empeño y dinero en nuestro coto para que así críe bien la perdiz salvaje. Hay que protegerla, y no desesperarnos por qué no podamos tirarlas por falta de abundancia. Muchas veces dejamos nuestro corazón cazador y sacamos nuestro corazón "escopetero".
          El caso es que creo que este tipo de negocios se deberían de controlar más. No puede ser que podamos soltar 100 perdices de granja así porque si. Claro, muchas veces la gente que organiza este tipo de cacerías son empresarios, y no cazadores, piensan en el dinero en vez de en el campo.

       El negocio en la caza tiene cosas buenas y cosas malas, sin embargo, creo que se podrían eliminar un montón de cosas malas si nos interesásemos más por lo verdaderamente importante, que es preservar el monte, el carácter natural de los animales y garantizar el equilibrio.