domingo, 17 de noviembre de 2013
El muflon
El único nombre por el que se le
conoce es por el de muflón, las hembras se les llama muflonas y las crías
chivos.
De aspecto, por tamaño, similar a una
oveja doméstica. Los machos poseen gruesos cuernos que crecen hacía atrás
a modo de espiral, pero son raros los ejemplares que con sus cuernos completan
un giro entero, éstos comienzan a crecerles nada más nacer, son de color
marrón y al igual que en el caso de la cabra hispánica crecen por anillos
anuales. Nunca se les caen. Esta especie pertenece a la familia de los bóvidos.
Las hembras no poseen cuernos aunque existen extraños casos de muflonas con
unos pequeños cuernos de no más de quince centímetros.
El pelaje es de color marrón con
algunas zonas en las extremidades de color negro, pero más que el negro y menos
que el marrón predomina el blanco; color presente en todo el vientre, en la
punta del morro, las orejas, las patas y la zona anal.
El muflón es un animal introducido
en el año 1954 en las Sierras de Cazorla, y Segura, hoy en día habita algunas
zonas de la provincia de Teruel como Peña
Palomera.
Habita las partes altas de las
sierras tendiendo a subir y merodear por los riscos, y se desenvuelve por los
bosques de pinos, encinas y alcornoques de los montes en los que se encuentre.
Es un herbívoro rumiante muy voraz, en
algunos lugares donde se le encuentra y su población es numerosa es capaz de
acabar con gran parte de la vegetación de la zona, no es nada selectivo a la
hora de elegir su alimento y come de todo, pastos, siembras, bellotas,
cortezas, brotes, bayas, hojas, flores, etc.
El celo tiene lugar en los meses de
octubre y noviembre, durante este tiempo los machos luchan por formar un grupo
de hembras con el que aparearse. La preñez de éstas dura cinco meses tras los
que paren una cría, en ocasiones dos.
Su caza se realiza generalmente en
rececho durante los meses del celo, aunque esta cacería se puede realizar en
cualquier mes del año, y de hecho multitud de veces así ocurre. También se le
caza en montería y en batidas allí donde está presente, aunque en estos casos
presenta un tiro muy complicado porque se agrupa en pelotas de numerosos
ejemplares, donde es difícil seleccionar el animal a disparar, y se corre el
riesgo de herir o matar a otros ejemplares del grupo.
miércoles, 13 de noviembre de 2013
viernes, 8 de noviembre de 2013
Un perrero mató al cazador de Castellón
El cazador Alfredo Calpe Doñate, que
el pasado día 26 de octubre falleció de un disparo mientras se encontraba
en una batida en Artana, Castellón, recibió el disparo mortal de uno de
los perreros que se encontraban conduciendo las rehalas, y no de una compañero
de puesto, como se dijo en un primer momento.
Una vez realizada la reconstrucción de los
hechos, el accidente que costó la vida a este consumado y experto cazador y
tirador deportivo, de 35 años de edad, fue originado por uno de los
batidores que portaba un rifle y que disparó en dirección hacia el
lugar donde se encontraba el cazador, debidamente pertrechado con su
chaleco reflectante, y en el puesto exacto que le había
correspondido en suerte.
El causante de la muerte de Alfredo
Calpe, disparó a una distancia de en torno a los 60 metros del fallecido,
y habría confesado al juez la autoría del disparo durante la
reconstrucción de los hechos, por lo que no se estaría hablando de un
accidente de caza, si no de un homicidio involuntario. La Ley de caza
estipula y prohíbe que los rehaleros puedan portar ningún tipo de rifle durante
la acción de batir el monte, y mucho menos disparar hacia el lugar donde
se encontraban los cazadores.
Abaten un zorro totalmente blanco en Burgos.
El aficionado salió a recechar un
corzo y se encontró con esta rara especie de zorro albino que nunca
antes habían visto en la zona, hasta precisamente la tarde del sábado,
cuando atravesó la carretera de la localidad delante del
vehículo de un hermano del afortunado cazador, que enseguida puso en
conocimiento de su hermano este avistamiento.
Jose Antonio García, después de hacer un
rececho al zorro, logró meterlo en el centro de su visor y, de un
certero y único disparo, se hizo con esta pieza única que, por supuesto,
ya se encuentra en el taller de un taxidermista para ser naturalizarlo y
para conservarlo como recuerdo de un lance y una experiencia única, totalmente
legal, y que rara vez se presenta en la vida de un cazador. Mas o menos, como
encontrar un mirlo blanco.
jueves, 7 de noviembre de 2013
Aguardos con Filtro Rojo
Solo algunos cazadores son conocedores de
las propiedades del filtro rojo para la caza, y a que me refiero con filtro
rojo, a los filtros rojos que se colocan en las linternas que utilizamos para
los aguardos.Estos filtros rojos lo que consiguen es que la linterna alumbre
con luz roja y no blanca, y preguntareis ¿Y para que quiero yo que la luz sea
roja? Pues muy sencillo. La luz roja tiene la propiedad de que los animales no
consiguen visionarla, o lo que es lo mismo si les alumbras con luz roja ni se
enteran de que los estas alumbrando.
La
diferencia de realizar un aguardo con luz roja o blanca es enorme, pues todos
hemos comprobado como al alumbrar con nuestra linterna los animales huían
inmediatamente, o se quedaban el instante suficiente para efectuar el disparo.
Pues con el
filtro rojo estos problemas estas resueltos, y es que alumbrar con luz roja te
facilita el aguardo increíblemente, puedes estar alumbrando lo que quieras al
animal que no se enterara de que lo estés enfocando. Estos nos posibilita el
cerciorarnos de que el animal que queremos abatir es el que estábamos esperando
y consecuentemente que sobre lo que disparamos sea un animal.
En el
mercado existen filtros rojos para determinadas linternas o linternas que ya
alumbran directamente con luz roja. Como consejo prefiero una linterna que ya
incorpore la luz roja, por una sencilla razón, los filtros van por fuera y con
el tiempo terminan rayándose, lo que hace que la calidad del enfoque de la luz
sea cada vez peor. Las linternas que ya incorporan la luz roja no tienen este
problema pues el cristal va por dentro y está protegido por una prolongación
del cuerpo de la linterna, aunque también existe el inconveniente de que el
casquillo sigue siendo de color plata y reflecta con la luna cuando está
apagada la linterna, pues lo que es rojo es la bombilla.
Otra opción
es si tiene un poco de maña y es la mejor, es conseguir un filtro rojo sacar el
cristal de la linterna desenroscando la punta, colocar el cristal sobre el
filtro rojo dibujar el contorno sobre el filtro rojo y recortarlo después a esa
medida. Sustituyendo en la linterna el filtro rojo una vez cortado por el
cristal de la misma, con lo que conseguiremos que el filtro rojo quede por
dentro y no se raye.
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