sábado, 7 de abril de 2018

Los agricultores de Castilla La Mancha se manifiestan exigiendo medidas contra la plaga de conejos


       Esta sobrepoblación de conejos en La Mancha está afectando a los agricultores, que ven cómo sus cultivos son arrasados por esta especie, pero también a los titulares de cotos de caza, en forma de indemnizaciones que han de afrontar por estos daños agrícolas. Así las cosas, desde hace semanas el colectivo agrícola se lleva pidiendo al Ejecutivo regional liderado por el socialista García-Page que declare la plaga de conejos por las cuantiosas pérdidas que éstos están provocando.
      Hace algunas semanas, el Gobierno regional anunció que facilitaría la caza de la especie como método de control poblacional. Pero las actuaciones no llegan y a los afectados se les está agotando la paciencia porque la Administración no está atendiendo a las peticiones del sector. Por ahora, Agricultura se resiste a declarar a declarar la plaga en la zona.


            El control será el autorizado por la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Este permiso, que es excepcional, finalizará cuando por parte de la Consejería se proceda a la veda de esta especie. Y fruto de esta reclamación no satisfecha el 5 de abril, se ha celebrado una concentración de varios centenares de agricultores ante las Cortes de Castilla-La Mancha, durante la cual se han vivido momentos de tensión y hasta un agricultor ha resultado herido en la cabeza.  
      A cambio, anunció la toma de algunas medidas para hacer frente a la sobrepoblación de conejos, como la captura en abril con arma de fuego en la comarca de emergencia cinegética, llevar los conejos al hábitat del lince ibérico, y pedir una modificación de los seguros agrarios para “poner más financiación”. 
       Respecto a la postura de Podemos sobre las medidas extraordinarias adoptadas, su portavoz  afirmó que las mismas “implican un riesgo para las personas que pasean por el campo y para la fauna protegida. ¿Por qué se mantienen? Porque facilitan que los cotos de caza hagan negocio y ganen dinero, lo que provoca que se perpetúe la superpoblación de conejos, perjudicando al medio ambiente y a la agricultura". La postura de la formación morada en este asunto,  es que “se sancione a los titulares de los cotos de caza que sean incapaces de proceder a su reducción y que los agricultores instalen vallas en sus cultivos”. 


sábado, 31 de marzo de 2018

El plan anual de caza prevé cambios en la apertura y cierre de la temporada



        El borrador del Plan Anual de Caza de Aragón para 2018/2019, que se ha sometido a proceso de información pública, recoge algunas modificaciones de interés para los cazadores aragoneses en relación a otras campañas, en particular en lo que afecta al periodo hábil de la menor. De acuerdo con el texto de este borrador, la temporada de caza menor en Aragón daría comienzo en la tercera semana de octubre y terminaría el cuarto domingo de enero. Diversas peticiones de sociedades de cazadores aragonesas casan con la previsión que ahora contempla el borrador del referido plan anual.
       Las altas temperaturas que se están registrando en el mes de octubre durante los últimos años argumentan los cazadores aconsejan un retraso en la apertura de la veda. No son extraños los meses de octubre, e incluso de noviembre apuntan estas fuentes , en los que las temperaturas rozan los veinte grados en las horas centrales del mediodía en muy diversas zonas de la comunidad autónoma.
       Los llamativos cambios en las condiciones climatológicas están afectando a los ciclos vitales y comportamientos de las especies, variaciones que se registran, asimismo, en otros ámbitos. Pueden citarse, por ejemplo, las prácticas agrarias. En el caso de los cereales de invierno, ciclos largos de semilla se siembran en noviembre sin ningún tipo de problema, cuando en décadas precedentes esta siembra se efectuaba para las fechas del Pilar.
        En este debate acerca de la influencia del tiempo en las especies cinegéticas, las sociedades de cazadores aragonesas, y la propia Federación Aragonesa de Caza (FAC), que preside Fernando Tello, rechazan que la época de apareamiento de la perdiz se esté produciendo a finales del mes de enero o a principios de febrero, como se está apuntando en ocasiones desde diversas organizaciones ecologistas.
        A su juicio, la relación entre los factores climáticos y los ciclos de los seres vivos rama de las ciencias naturales llamada fenología, no está produciendo un adelanto tan marcado en el tiempo de la época de emparejado de la perdiz. Indican a este respecto que en Aragón se debe acudir a finales del mes de febrero o incluso a marzo.



martes, 20 de marzo de 2018

UAGA pide reducción de restricciones de caza para minimizar daños en cultivos



Han pedido que se aumenten los días permitidos para cazar, que se eleven los cupos de algunas especies y que se otorguen autorizaciones extraordinarias para batidas y resaques
La Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón ha reclamado hoy una reducción en las restricciones de caza del Ejecutivo autonómico con el objetivo de reducir los daños que provoca la fauna silvestre en los cultivos de la comunidad y que, a su juicio, ha levantado una "alarma generalizada" en la región.
En una reunión con el director de Gestión Forestal del Gobierno de Aragón, Ángel Berzosa, han pedido que se aumenten los días permitidos para cazar, que se eleven los cupos de algunas especies y que se otorguen autorizaciones extraordinarias para batidas y resaques.
La organización agraria ha cifrado en 10.000 las hectáreas de diferentes cultivos afectadas en 2017 por conejos, grullas, jabalíes, corzos, ciervos o cabras montesas, que obligan a los agricultores aragoneses a resembrar.
La recolección de maíz y las plantaciones de árboles frutales, olivos, almendros y viñas son algunos de los sectores que han resultado más perjudicados por estas plagas de animales.
Además, UAGA ha criticado que los propietarios han tenido que recurrir en los últimos años a la suscripción de pólizas de seguros para combatir estos daños reiterados, que deberían ser abonados por los cazadores.