martes, 10 de enero de 2017

La media de edad de los cazadores cada vez es más alta


      El cambio de hábito en los jóvenes ocasiona una caída preocupante en los cazadores federados. La Federación de Caza es la que más licencias deportivas ha perdido en los últimos cinco años.. Las causas varían entre los federados y los animalistas, pero hay un factor en el que todos coinciden: La población cazadora envejece y se debilita el relevo generacional.
     La caza continúa siendo la tercera federación que mas licencias tiene en España tras el fútbol y el baloncesto, pero desde hace tiempo cuenta con pérdidas anuales. Están al tanto de la disminución de licencias y la atribuyen principalmente aun despoblamiento de los pueblos ozonas rurales.



     Los jóvenes tienen otro tipo de alicientes, casi todos cazadores nuevos eran los hijos o sobrinos de cazadores acompañaban a sus padres y eso se ha ido perdiendo, unas veces porque tienen otras aficiones, otras porque cada día está peor visto por la gente joven y los nuevos partidos y otra muy importante por la despoblación progresiva del medio rural y cercano a las zonas de caza y por ultimo por la merma de la caza menor en general aunque en algunos sitios muy localizados tengan plaga de conejo.
     La crisis económica, que afecta principalmente a los jóvenes, también ha influido en la baja de federados, ahora prefieren ir de botellón que de cacería, es más barato la crisis ha sido una de las responsables de que los jóvenes no se inscriban, los jóvenes tienen otras aficiones menos violentas y les importa más el medioambiente. Algunas encuestas apuntan a que los jóvenes están divididos al 50% entre defensores de la caza y en contra.
      La tenencia de armas para cazar también ha sufrido un impacto. Las licencias que amparan la caza menor escopetas han disminuido  últimos años según cifras de la Guardia Civil. Sin embargo, las de caza mayor  rifles han aumentado un 10%, puede ser debido a que la caza menor ha bajado y la mayor a crecido últimamente, aparte que para la segunda no tenemos que tener perro, a no ser que nos guste la caza con rehala algo que es muy sacrificado y costoso de mantener todo el año.


domingo, 1 de enero de 2017

Feliz año nuevo 2017


     Feliz año nuevo 2017 a los que cazan, a los que matan y a los que fallan, a los que ayudan y a los que ayudan menos, a los que tiran del jabalí y a los que desaparecen cuando hay que tirar, a los que cortan perros y a los que olvidan la trilla para no cortar, a los que cambian el puesto al que no puede y a los que alargan los puestos para no cambiar, a los que se enfadan y luego se les pasa y a los que no se enfadan nunca, a los que sufren en el puesto hasta la suelta y a los que sufren en el monte y en la noche con sus perros, a los que te dan la mano y se alegran más que tú cuando matas y a los que aprietan los dientes cuando te la dan, a los que invitan cuando matan y a los que desaparecen cuando hay que invitar, a los que lo están pasando mal, cada uno por sus motivos, a todos ellos, amigos y compañeros de caza, os deseo Felices Fiestas y un Año 2017 con más caza, alegría y compañerismo. Viva la caza. 


viernes, 30 de diciembre de 2016

Accidentes de caza e indemnizaciones


En Teruel, este año han disminuido el número de accidentes por atropello de animales salvajes. Ha pasado de albergar 143 a 118, con el Bajo Aragón como gran exponente. La N-211 y la N-232 son las vías más afectadas por el tránsito de jabalíes, pero cabe destacar el enorme descenso de los atropellos causados por este animal.

       Además de los jabalíes, asociados a alrededor del 60% de los accidentes ocurridos en Aragón, el corzo, la cabra, el ciervo y el zorro son otras de las especies más propensas a invadir la calzada.


        
Las indemnización por estos accidentes, tal y como explican desde el Gobierno de Aragón, se podrá reclamar cuando se ocasionen "daños de naturaleza distinta de la agraria" en terrenos cinegéticos (cotos privados, cotos deportivos, cotos municipales y cotos intensivos de caza, excepto en reservas y vedados de caza). En los accidentes producidos en zonas no cinegéticas se deberá demostrar que ha sido "causa directa de la acción de cazar" y que el perjudicado, mediante la negligencia, "no ha contribuido". 

      El Ejecutivo autonómico especifica también que el accidente se considerará parte de la acción de cazar cuando concurran simultáneamente las circunstancias establecidas en la Ley de caza Así, tendrá que ser "resultado de una batida de una especie de caza mayor que se haya desarrollado en el mismo día y en un coto, reserva o vedado con límite ubicado a una distancia inferior o igual a 1.000 metros del lugar del accidente".

       Los técnicos de caza comprobarán si en los terrenos afectados por el siniestro estaba autorizada una batida de una especie de caza mayor. Por su parte, la persona afectada "deberá presentar una solicitud de indemnización en el INAGA