lunes, 2 de marzo de 2015

Jaulón, trampa para jabalies



Refranes de caza


·         ''Vos cazáis y otro os caza; más valiera estar en casa.''
·         ''No hay tal caza como con perros viejos.''
·         ''Guerra, caza y amores, por un placer mil dolores.''
·         ''El lobo viejo caza a la espera.''
·         ''Cazador absoluto, buenas piernas y pocos cartuchos.''
·         ''Al leñador, caza, y al cazador leña.''
·         ''El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.''
·         ''A veces, caza quien no amenaza.​''
·         ''De buena traza, buena caza''
·         ''Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.''
·         ''Ratón que no tiene más que un horado, pronto es cazado.''
·         ''Perro de buena raza, hasta la muerte caza.''
·         ''El que sigue la caza, ése la mata.''
·         ''Mal se caza con perros desganados.''
·         ''De la caza el ejercicio, bueno para diversión y malo para oficio.''
·         ''Vale más pájaro de lugar, que águila real sin cazar.''
·         ''Yerro es ir de caza sin perro.''
·         ''Reunión de cazadores, reunión de embusteros.''
·         ''Si cazares, no te alabes; si no cazares, no te enfades.''
·         ''En caza y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.''
·         ''La buena caza para la buena panza.''
·         ''No vendas la piel de oso antes de haberlo cazado.''
·         ''Buen cazador, mal labrador.''
·         ''Raposa que mucho tarda, caza aguarda.''
·         ''A veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.''
·         ''Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.''
·         ''La porfía mata la caza.''
·         ''Mientras unos golpean la mata, otros cogen la caza.''
·         ''El mejor cazador, miente más que caza.''
·         ''Habla de la caza y cómprala en la plaza.''
·         ''No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.''
·         ''Ni caza de cazador, ni dinero de jugador.''
·         ''Gato que duerme no caza ratones.''
·         ''Ni moza de plaza, ni rico de caza.''
·         ''El dueño del hurón caza la parte mayor.''
·         ''El perro que más corre no es el que más caza.''
·         ''Quien caza sin perros, anda por los cerros.''
·         ''Zorro dormilón, no caza gallinas.''
·         ''El que anda en silencio, cazar espera.''
·         ''Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.''
·         ''La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.''
·         ''Gato con guantes, no caza ratones.''
·         ''Cuando el galgo se estiraza, mal día de caza.''
·         ''Sed de cazador y hambre de pescador.''
·         ''La mujer que no sabe cocinar y la gata que no sabe cazar, poco vale.''
·         ''Zorrilla que mucho tarda, caza aguarda.''
·         ''Gato que no caza ¡qué pinta en casa!''
·         ''Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.''
·         ''La caza y los negocios quieren porfía.''
·         ''El mejor cazador puede ser cazado.''
·         ''El perro que no es de raza, si no tiene hambre no caza.''
·         ''Cazador que tira y no persigue, poco o nada consigue.''
·         ''Al mejor cazador se le va una liebre.''
·         ''Gato que mucho maúlla, poco caza.''
·         ''El amo del hurón caza por dos.''


lunes, 23 de febrero de 2015

Tasca de nieve hasta en la cuerna


La supervivencia del conejo silvestre peligra en algunas zonas de la Comunidad de Aragón

 
      Una variante de la enfermedad hemorrágica del conejo silvestre hace peligrar su supervivencia en algunas zonas de Aragón. En el último año, la abundancia de esta especie ha disminuido entre un 70 y 80% en el conjunto de la Comunidad. De esta forma, las áreas menos adecuadas para su presencia, como Albarracín, el Matarraña, el Campo de Belchite o el Bajo Aragón ven especialmente comprometida su continuidad.

     La situación es similar a la que se vivió tras el  brote de enfermedad hemorrágica de 1990, que condujo a índices de mortalidad superiores al 60%. Se sabe muy poco de esta variante, por lo que es difícil decir si es más grave que la anterior, una diferencia importante es que afecta a individuos muy jóvenes.
     Así, esta variante parece estar reemplazando a la clásica, siendo la principal causa de las muertes de conejos en la actualidad.
    El sector cinegético mira también atentamente la evolución de la epidemia, dado que la temporada de caza menor se ha visto notablemente afectada por la merma de la cabaña del conejo.
    
 Se originó a partir de la mutación de un virus no patógeno ya existente en la especie y en realidad es una hepatitis vírica que afecta a todas las funciones propias del hígado, incluida la de la coagulación de la sangre, por lo que produce
congestión y hemorragias en los órganos.     El virus se transmite por vía directa, a través del aire, por contacto directo o bien a través de excrementos y otras secreciones, objetos contaminados y por artrópodos como las moscas, que pueden actuar como transportadores del virus. El curso de la enfermedad es muy rápido y los animales pueden morir en pocas horas sin mostrar síntoma alguno.
      En su versión clásica, actúa contra ejemplares de más de ocho semanas de vida y apenas causa bajas entre los individuos más jóvenes. Sin embargo, la nueva cepa sí afecta a los jóvenes e incluso a gazapos de solo unos diez días. 




El conejo en Aragón

      Aunque haya puntos en los que se hace necesario autorizar controles para minimizar los daños que producen sobre la agricultura,como puede ser el caso de Muel o de Zuera, otras zonas menos adecuadas, donde ya estuvo a punto de desaparecer tras el primer brote de enfermedad hemorrágica, las poblaciones de conejo se han mantenido en niveles muy bajos e incluso han disminuido.
     Estas se localizan a lo largo del Sistema Ibérico, en las áreas más elevadas de la sierra de Albarracín, Jiloca y Comarca de Calatayud, el Matarraña, Cuencas Mineras y las zonas con menor cobertura arbustiva del Campo de Belchite y el Bajo Aragón.

     El conejo es considerado una especie básica en los ecosistemas mediterráneos ibéricos, ya que numerosas especies se benefician de su presencia.
     Está marcada disminución del número de ejemplares observado en Aragón preocupa de forma especial al sector cinegético que, es el conejo uno de sus objetivos más importantes en cuanto a caza menor.
    De esta forma, la presión cinegética sobre la liebre o la perdiz se ha multiplicado, haciendo que también baje ostensiblemente su presencia en Aragón.



miércoles, 18 de febrero de 2015

Ciervos atrapados en la nieve


Realizar los rastros para la zorra y hacer la espera

     
      La técnica consiste en crear uno o varios senderos olorosos usando delicatesen para raposos o despojos y mondongos de ovejas, cabras, etc. y aguardar pacientemente su llegada en un puesto que habremos levantado en la confluencia de los rastros.

    Dedicar un rato a intentar quitar algún zorro del coto, más por obligación que por devoción es algo que se debería hacer. Algunos suelen cejar en su empeño cuando se topan con las dificultades propias de su caza sin un mínimo de conocimientos ni experiencia en estos animales. La zorra termina por desesperarle, pues dista mucho de ser un animal sencillo de finiquitar. De poco sirve trampear ni aguardarlos con arma si no sabemos meridianamente cuándo, dónde y cómo hacerlo; y mal zorrero resultará aquel que no disfrute como un chiquillo intentando ganar la partida a un contrincante tan avisado y esquivo, echar una mano a las acosadas especies de menor y, en muchos casos, incluso de mayor esta alimaña depreda también sobre crías de corzo
    Otro tipo de caza, por poner un ejemplo, es la caza con chillo, algo divertido de verdad, eficaz y que muy pocos cazadores actuales han practicado. Otra la caza con jaulas, las batidas, los lazos. Etc. en este caso hablaremos de la espera.

Zorro cazado en espera


Cómo fabricar el cebo… y crear el rastro

      Lo primero que necesitamos será el cebo. Lo apropiado, el caviar de la raposa, son los mondongos de oveja o cabra, pero también de cerdos o vacas, dependiendo del tipo de ganadería más corriente en la zona y a cuya carroña estarán habituadas. En ausencia de lo anterior, prácticamente cualquier despojo podría servirnos, sin olvidar que las vísceras de una res de caza mayor será igualmente un reclamo irresistible. Resulta muy aconsejable dejar la carnaza al raso algún día, pues aumenta su atractivo para el agudo olfato del zorro a la par que disminuye para el nuestro. A la caída de la tarde, a falta de un par de horas para que anochezca, será el momento apropiado para salir al campo y empezar a marcar rastros. El menú debe estar bien atado de modo que no se desprenda nada que no sea ‘aroma’, aunque lo mejor, para que aguante el arrastre sin problemas, es hacer una especie de bolsa o recipiente con malla metálica lo suficientemente espesa como para que no escapen ‘tapas’
     La forma de hacerlo es la primera es ‘a pata’, aunque según los decanos es necesario embadurnarse bien las botas pisando la carnaza antes de comenzar a caminar arrastrándolo con una cuerda de dos o tres metros, camuflando nuestra peste para que la presa, sobre todo si es zorro viejo, no recele. Antaño se utilizaba una caballería para este menester, y sería una fantástica opción para quien tenga la posibilidad. La otra opción, y la más rápida, es servirse del coche creando el rastro a lo largo de los caminos que serpentean por el coto, sacando el cebo por la ventanilla y arrastrándolo hasta un cruce de caminos donde situaremos la espera.
Arrastrar un cebo
       Era una de las técnicas más explotadas por los alimañeros legendarios, si bien estos pocas veces se colocaban a la espera con arma, sino que la usaban como método de trampeo. Solían trazar un sendero oloroso, a menudo kilométrico, utilizando despojos o recetas especiales de cebos de lo más elaborado y, cada cierta distancia, interrumpían el trazado con cepos o lazos, con unos resultados que a los hábiles daba para vivir mejor que la mayoría a cuenta de las pieles y de las recompensas de ayuntamientos.
¿Dónde me coloco?
El enclave a elegir para realizar la espera es crucial por varios motivos. Lo fundamental, como para otras muchas modalidades, es no airear hacia donde la presa debe aparecer, por razones obvias. Si el viento sopla en contra podemos recoger los bártulos e irnos, pues sólo lograremos escamar al zorro que difícilmente volverá a picar otro día. El puesto debe tener buena visibilidad, a ser posible permitiéndonos localizarle mucho antes de que llegue a nosotros, y con un campo de tiro que nos facilite poder apuntar con sosiego en caso de que nos detecte al llegar y emprenda la fuga. Se puede crear un rastro simple y colocarnos de espera al final de éste o, mejor aún, crear varios desde otras direcciones que vengan a confluir frente a nuestro puesto, con lo que multiplicaremos las probabilidades de éxito.

¿Cómo hacer el aguardo?
Aguardar bien camuflado nunca está de más, pero no es tan crucial como permanecer inmóvil, pues la raposa capta sobre todo el movimiento. Es una pena arruinar el lance después de toda la labor de ‘rastreo’ por no templar los nervios y removernos descontrolados en nuestro asiento al verla venir. Este es el momento en el que a menudo nuestro objetivo emprende una carrerilla impaciente, si no nos ha detectado, ante la presencia del premio por el que viene suspirando. Es el instante cumbre, la aparición estelar y fulgurante del cartucho del 00, tan apropiado, tan contundente. Qué con los rifles se van la mayoría.