sábado, 30 de agosto de 2014

El calibre 22 reconocido por la ICAE para la caza

     La intervención central de armas de la guardia civil reconoce que el calibre 22 no está prohibido y carece de limitaciones para su uso en la caza
   A través de diversas gestiones realizadas por la oficina nacional de la caza (ONC). esto posibilita que se puedan realizar los trámites necesarios con las comunidades autónomas para que sean éstas las que decidan incluir o no su uso en las leyes de caza que regulan la actividad en cada territorio. hasta el momento y desde hace años se prohibía en españa el uso del calibre 22 para la caza, permitiéndose exclusivamente en el tiro deportivo, este logro nos equipara al resto de países de la comunidad europea, donde el calibre 22 es de venta libre.
   Así queda recogido en un comunicado de prensa emitido por la propia organización nacional de caza, y que a continuación reproducimos de forma íntegra:
“A través de diversas gestiones realizadas por la oficina nacional de la caza (ONC), se ha logrado que la I.C.A.E. (intervención central de armas y explosivos) de la guardia civil reconozca que el calibre .22 no está prohibido y que no existen limitaciones en el actual reglamento de armas para su uso en la caza. esto posibilita que se puedan realizar los trámites necesarios con las comunidades autónomas para que sean éstas las que decidan incluir o no su uso en las leyes de caza que regulan la actividad en cada territorio.”
   Si se utiliza en otros países y no se acaba con la caza no concebimos porque siempre se ha considerado como “calibre de furtivos” ya que este ha sido el uso dado hasta ahora debido a su prohibición.
 Ya solo falta ver como nuestra Comunidad  autómica  como interpretará la  legislación y el uso que se le autorizará a este calibre. En el caso de Aragón lo autoriza para la caza del conejo y el zorro.




     Su uso es idóneo para eliminar alimañas de los cotos, abatir a distancia a las dificilísimas de tener a tiro y perniciosas “urracas”, así como zorros a la espera o en batida, e incluso realizar descastes de conejos.
    Podrían ser buenas alternativas cinegéticas debido a la precisión de este calibre. aportando una nueva perspectiva y dimensión a este magnifico deporte y arte. Podríamos estar hablando de un nuevo motor para la economía cinegética y el mundo de la caza en general, gracias a la expansión del uso de estas armas en este campo. noticia esta que no es mala en los tiempos que corren.
     Por otra parte, no hay verdadero y honorable cazador que ose disparar a peón a una perdiz con un calibre 22, hecho este que pienso que debería ser sancionado severamente. todo queda en manos de la “omnipotente y omnipresente” maquina burocrática y  la cantidad de iluminados que tendrán que dar su beneplácito imponiendo absurdas trabas y cortapisas, como en ellos es costumbre y usual.


martes, 26 de agosto de 2014

Licencia de caza única

   La licencia única es algo que los cazadores venimos reclamando hace tiempo, el porqué de no llegar a un acuerdo es claro, no están dispuestos a renunciar a ningún euro que puedan sacar, así de claro.
    En alguna ocasión a todo cazador se nos ha pasado por la mente acudir a cazar a otra comunidad autónoma por distintas razones, y siempre nos encontramos con el obstáculo de tener que pagar otra licencia que además del sobre coste, nos encontramos con dos inconveniente el tiempo que tarda y la dificultad de cómo sacarla.

   El problema es que la comunidad autónoma a la que acuda el cazador deja de ingresar ese dinero, acaso no pensaron que ese cazador al acudir a la otra comunidad autónoma dejara dinero, primero del la actividad de la caza, además de alojamiento, restaurante y demás actividades que realice en el fin de semana que acuda.
   En estos tiempos de crisis sinceramente creo que poner facilidades para potenciar turismo nuestra principal fuente de ingresos seria todo un acierto, los cazadores se desplazarían más y habría más consumo.


miércoles, 20 de agosto de 2014

Gato cazando un conejo






Brote de Tularemia en liebres en la Junta de Castilla y Leon


     La tularemia es causada por la bacteria Francisella tularensis.
     La enfermedad fue descrita en 1911, durante un brote en California. Se observó que se transmite a los seres humanos por el contacto con los cuerpos de los animales infectados, mostrándose como un problema creciente entre los agricultores, los cazadores y los cocineros.
     La especie más afectada podría ser la liebre al mismo tiempo que ha insistido en su recomendación a los cazadores para que utilicen medidas profilácticas como es el uso de guantes desechables en el manejo de los animales salvajes y que puede transmitir enfermedades, máxime cuando están muertos y tienen sangre.
     Los seres humanos pueden contraer la enfermedad a través de:
-La picadura de una garrapata, un tábano o mosca borriquera o un mosquito infectados.
-La inhalación de material vegetal o tierra infectada.
-El contacto directo, a través de una herida en la piel, con un animal infectado o su cadáver (con mayor frecuencia un conejo, una rata almizclera, un castor o una ardilla).
-La ingestión de carne infectada (infrecuente).


Carne infectada de liebre por Tularemia.
    
     Las actuaciones preventivas ante esta enfermedad se concretan en los siguientes consejos sanitarios: evitar el contacto con animales muertos, enfermos o con comportamientos no naturales; evitar el consumo de aguas no controladas sanitariamente; utilizar ropas protectoras y productos repelentes, para evitar picaduras de insectos o garrapatas; no permitir que los niños toquen las piezas de caza y utilizar guantes y mascarillas cuando se manipulen; la carne de los animales silvestres ha de consumirse perfectamente cocinada; la congelación no inactiva el agente responsable de la tularemia; comunicar a los responsables de caza y/o sanidad animal la presencia de animales muertos, enfermos o con comportamientos no naturales; y, en caso de aparición de síntomas sospechosos de esta enfermedad, ponerse en contacto con el médico.

      A las puertas de la media veda, es el momento de extremar las precauciones y en caso de localizar alguna liebre muerta, se recomienda evitar su manipulación sin adoptar las medidas oportunas de protección y comunicarlo para que sea retirada y, si es posible, analizada. 

      Tras el brote sufrido en el año 1997 y posteriores en esta Comunidad y cuando parecía que las liebres podrían estar recuperándose, por desgracia es de nuevo necesario dar la voz de alarma y estar atentos ante la evolución de lo que parece un nuevo brote de esta enfermedad bacteriana, contagiosa no sólo entre animales sino también a las personas y en la que de nuevo también puede jugar un papel muy destacado la incipiente superpoblación de topillos en algunas comarcas en las que se están comenzando a ver los primeros casos.